Entrevista a Alfredo Sanz Corma – Revista AD’IP N.º 43

REVISTA AD’IP N.º43AGOSTO 2020 

SECCIÓN INTERESA AL PROFESIONAL – HOMOLOGACIÓN AD’IP

 

Alfredo Sanz Corma

Presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de España – CGATE

“Desde el CGATE creemos que en la Homologación AD’IP se está recorriendo el camino correcto”

 

Desde AD’IP Asociación Española, y ante la actual colaboración con el CGATE para el desarrollo, implantación y seguimiento de la Homologación AD’IP, se toma como referencia importante la apuesta de Alfredo Sanz Corma en su programa de gobierno, a su llegada a finales de 2017 a la Presidencia del Consejo General de Colegios Oficiales de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de España, por aportar una mayor visibilidad a la profesión mejorando los canales de comunicación, fomentando la activa participación de toda la organización colegial y su adaptación a los nuevos escenarios, contribuyendo a elevar el prestigio de la profesión. Unas líneas de trabajo que desde la nueva Junta Directiva de AD’IP Asociación Española, y en relación a su ámbito profesional de representación, se adoptan como propias.
Su amplia evolución en la representación colegial le permite tener una percepción muy clara de la realidad profesional del colectivo que representa; a nivel regional, como funcionario en el Ayuntamiento de Vila-real, llegando a ocupar el cargo de Teniente Alcalde y Concejal Delegado de Urbanismo, Vivienda e Industria; a nivel autonómico, pasando por la presidencia del Colegio de Castellón y llegando a la Presidencia del Consejo Autonómico de Colegios de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de la Comunidad Valenciana; y a nivel nacional, desde la vocalía en la Comisión Ejecutiva del Área Internacional hasta la actual presidencia del Consejo General de Colegios Oficiales de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de España, CGATE.
Esa experiencia en el Área Internacional le proporcionó un acercamiento y participación en los estándares profesionales de valoración, en cuanto a normas profesionales y códigos de buena praxis, mínimos deontológicos y de desarrollo profesional internacionales de alta exigencia que certifican el prestigio profesional.

 

-Desde lo que supone su Presidencia, como representación del colectivo de los cincuenta y cinco Colegios de la Arquitectura Técnica de España, a nivel nacional e internacional, ¿Qué parte de su responsabilidad y trabajo diario sería la que más destacaría?

 

Creo firmemente en el trabajo en equipo, por lo que mi labor está íntimamente ligada a la que extraordinariamente desempeñan a diario mis compañeros, tanto empleados como miembros de la Junta de Gobierno. Obviamente, existen situaciones en que la representatividad ante las instituciones debe ser asumida por presidencia, pero detrás de ello hay un trabajo en conjunto previamente consensuado que, desde estas líneas, merecen todo mi reconocimiento. Máxime en estos momentos que hemos vivido y que todavía lo estamos sufriendo a causa de la pandemia, que nos ha obligado a readaptar nuestra manera de trabajar y de comunicar.
El ejercicio de la responsabilidad, te obliga a renunciar a muchas cosas. Nunca debes olvidar que tienes delegada la representación de una profesión y que lo más importante es conciliar al máximo nivel posible los intereses generales; y que estos estén alineados con las necesidades sociales. Entiendo que ese es el verdadero sentido de una profesión. Con esa divisa estoy afrontando esta etapa.

 

-Dignificar el trabajo en las obras desde la Arquitectura Técnica es también una de sus apuestas ¿Cómo se debería avanzar, según el CGATE, en ese aspecto?

 

La Arquitectura Técnica es una profesión que tiene documentados al menos 500 años de existencia. Ha atravesado etapas de mayor o menor protagonismo en función de multitud de factores, pero ha sobrevivido porque como decíamos aporta soluciones necesarias y demandadas. En esta etapa post-Bolonia, en el marco de un Espacio Europeo de Enseñanza Superior, se consolida como una profesión al máximo nivel. La formación que recibe en España un arquitecto técnico supera ampliamente a cualquier intento de homologación en el marco de la UE, y esto se refleja claramente a la hora de contrastar competencias con otras titulaciones.
Debemos seguir apostando por todos los protocolos que, en cuanto a seguridad sanitaria y prevención de riesgos laborales, se han fijado. Pero también es necesario seguir avanzando en programas de formación y capacitación técnica y tecnológica de los trabajadores del sector.

 

-La “nueva normalidad” que nos invitan a integrar en nuestro vocabulario y el nuevo día a día parece que llegan de la mano de una crisis económica, ¿Cree que un nuevo plan de rehabilitación, con criterios de sostenibilidad y eficiencia energética, sería una buena solución tanto económica como de bienestar social?

 

Por supuesto, desde el CGATE estamos trabajando con entidades del sector, incluidas las Administraciones Públicas, fomentando la promoción de la rehabilitación del parque inmobiliario construido, fundamentalmente el residencial. Cabe destacar que actualmente tenemos un parque inmobiliario de viviendas muy deficientes energéticamente en las que estamos obligados a actuar si queremos llegar a los compromisos adquiridos en cuanto a reducción del consumo de energía y emisiones de gases de efecto invernadero, así como la incorporación de energías renovables. Actualmente más de la mitad de las viviendas en España, unos 13 millones, se pueden considerar como deficientes energéticamente y susceptibles de mejorar. Se han de habilitar los mecanismos que permitan y faciliten la inversión tanto pública como privada en esta actuación, que además pueden servir como palanca del sector en la generación de empleo y riqueza, tan necesarios ambos en esta crisis sanitaria que estamos viviendo.

 

-Uno de los parámetros importantes para vivir en un hogar saludable, que se han constatado con el confinamiento vivido por el Decreto de Estado de Alarma, son el confort térmico y la protección frente al ruido. A pesar de contar con buenas prescripciones, en ocasiones se dan vicios de mala ejecución en encuentros ocultos y aplicaciones no adecuadas que desvirtúan los acabados. ¿Cuál cree que es la responsabilidad del Instalador en la configuración final de ese hogar saludable?

 

Efectivamente el aislamiento, tanto térmico como acústico, es un parámetro muy importante para considerar a un hogar como saludable, la ausencia de estos sistemas puede provocar una exposición de forma continuada a temperaturas y ruidos no adecuados o confortables, con el consiguiente daño físico para las personas, pues está demostrado que someterse de manera continuada a estas características ambientales puede producir jaquecas, problemas de sueño, depresión, estrés, alteraciones en la tensión, etc. Un porcentaje muy elevado de las viviendas construidas no cuentan con estos aislamientos.
La figura del instalador es fundamental, pues una incorrecta ejecución de estos aislamientos puede provocar puentes térmicos y/o acústicos, que invaliden su instalación por completo, se ha de contar con profesionales adecuadamente formados y con la experiencia suficiente para ejecutar este tipo de trabajos.

 

-Desde AD’IP Asociación Española se busca garantizar la profesionalidad y calidad del trabajo del Instalador con el desarrollo de la “Homologación AD’IP”. ¿Cómo se ha visto esta iniciativa desde el CGATE y cómo está siendo ese trabajo conjunto de desarrollo, implantación y supervisión?

 

Esta iniciativa, desde que nos fue planteada por AD’IP Asociación Española, ha contado con el apoyo total del nuestro Consejo General. Somos conscientes que en la actualidad los profesionales y las empresas, deben ofrecer a la sociedad y al resto del sector, garantías de su buen saber hacer. Desde nuestra visión del sector en un ámbito europeo e internacional, entendemos que el futuro de los profesionales y las empresas pasa por demostrar su profesionalidad frente a sus clientes mediante la homologación, acreditación, certificación, etc. de sus competencias y capacidades por parte de un tercero de reconocido prestigio, esto sumado al desarrollo profesional y de formación continuo más el cumplimiento de un compromiso ético y deontológico, permitirá ofrecer el mejor servicio posible a la sociedad en general.
Aunque la homologación aún está en una etapa temprana de diseño y fundamentación, desde el CGATE creemos que se está recorriendo el camino correcto, y estamos muy satisfechos de participar en la misma, apoyando y contribuyendo con nuestra experiencia.

 

-El reconocimiento de la Homologación por todo el sector es una condición fundamental para la viabilidad de la misma. La independencia de un Comité Técnico integrador coordinado por el CGATE, será una de las principales garantías de esta certificación. ¿Qué más factores importantes deberá de reunir esta Homologación para alcanzar ese reconocimiento dentro del sector?

 

Obtener el reconocimiento del sector no es fácil, estamos viviendo una época de cambios en este sentido y aunque cada vez son más los profesionales y empresas que buscan el acreditarse con diferentes sellos, homologaciones o certificaciones, aun no es algo que esté totalmente implantado. Para conseguir este reconocimiento diría que la homologación debe ser rigurosa, objetiva y justa, buscando siempre la transparencia y el mejor servicio posible en su campo de actuación.

 

-En la anterior Revista AD’IP N.º 42, Juan López-Asiain Martínez, responsable del Gabinete Técnico del CGATE, en una entrevista sobre la Norma UNE 92305:2020, avanzaba cómo valoraba la existencia de una representación a nivel de nacional de una Asociación de Instaladores como AD’IP Asociación Española y cómo veía su adecuada evolución. ¿Cuáles cree que serán los próximos retos que AD’IP deberá de saber afrontar y para los que tendría que estar esta Asociación preparada?

 

Actualmente los retos de AD’IP Asociación Española en mi opinión son compartidos con todos los agentes del sector, en primer lugar, conseguir con el empuje de todos ser capaces de favorecer la rehabilitación del parque construido, consiguiendo viviendas y edificios saludables, confortables, accesibles y eficientes. En segundo e igual de importante, ofrecer a la ciudadanía en su conjunto un servicio profesional de confianza y calidad. Y tercero, generar las condiciones para que el sector de la construcción sea un sector estable y con futuro, en definitiva, atractivo para los jóvenes.
Si concretizamos más en el sector de las empresas instaladoras, pienso que el reto más importante es conseguir profesionales de reconocida valía, formación y experiencia, siendo capaces de atraer jóvenes y facilitándoles la formación y acompañamiento necesario para su desarrollo.

 

Ante una situación de incertidumbre, y pese a las emociones individuales que cada uno de nosotros ha podido tener en un momento determinado, nos hemos unido para ser más fuertes.

 

-“Las Emociones son el Motor de las Acciones”. Esta frase, utilizada por usted durante esta pandemia del COVID-19 en la que seguimos viviendo, nos sirve para terminar preguntándole qué emociones vividas destacaría y qué nuevas iniciativas han provocado en usted, como persona, como Técnico y como Presidente del CGATE.

 

Volvemos a la situación de inicio de esta entrevista para dar respuesta, con una sola palabra, a esta pregunta: unión. Ante una situación de incertidumbre, y pese a las emociones individuales que cada uno de nosotros ha podido tener en un momento determinado, nos hemos unido para ser más fuertes. Esta frase, que no es mía, pero me identifico completamente con ella, sintetiza enormemente muchos aspectos del comportamiento. Imagino que, como todos, comenzamos a vivir una serie de incertidumbres que más tarde, fueron adquiriendo carácter de normalidad, pero al principio las dudas, que eran muchísimas, había que tratar de ayudar a resolverlas; y a ello nos dedicamos en una colaboración que agradezco profundamente, tanto de la Comisión Ejecutiva como del personal del CGATE.
En el plano laboral, también se han promovido acciones conjuntas y formas asociativas basadas en la solidaridad, el diálogo y la cooperación. Es aquí donde reside la emoción más fuerte. Como presidente del CGATE, no puedo estar más orgulloso de todos los arquitectos y arquitectas técnicas que han hecho de esta situación una oportunidad para tender puentes entre ellos.
Por último, y personalmente, del mapa de emociones escogería la serenidad como la más característica de este periodo. Al menos porque no introduce ruido en un contexto en el que necesitas estar centrado en lo verdaderamente importante.

 

Fuente: Revista AD’IP N.º 43 – Extracto de la Sección Interesa al Profesional – Homologación AD’IP – Entrevista realizada y dirigida por Jesús Mª Sánchez Traverso – Secretario General de AD’IP Asociación Española