2021: Año de transformación y recuperación – La luz al final del Túnel

Publicado en: Noticias del sector

El nuevo informe anual “Perspectivas España” de KPMG, en colaboración con CEOE, analiza las previsiones de las empresas españolas para este 2021. El Prólogo de Hilario Albarracín, Presidente de KPMG en España con el título “2021: Año de transformación y recuperación” y el de Antonio Garamendi, Presidente de CEOE, con el título “Luz al final del túnel” adelantan el interesante contenido de este documento.

La COVID-19 ha tenido un duro impacto en la empresa española, especialmente en los sectores más dependientes de la movilidad y de la presencia física como son la restauración, el ocio, el turismo o el transporte. Por el contrario, otros como seguros, tecnología, farmacia, energía o gestión de activos han mantenido su actividad. Esta realidad queda reflejada en la valoración que las compañías hacen de la situación económica actual, que se mantiene en línea con la que expresaban en las primeras semanas de la pandemia. No obstante, sus perspectivas para los próximos 12 meses mejoran sensiblemente. Según la nueva edición de este informe, el 61% de las empresas prevén comenzar a recuperar su facturación en 2021, aunque el 66% no espera volver a niveles previos a la COVID-19 hasta, al menos, 2022. Respecto a la situación económica, siete de cada 10 la califican como mala o muy mala, aunque a 12 meses, el 39% de las empresas confían en que esta mejore, frente al 34% que lo esperaban en julio de 2020.

 

 

PRINCIPALES CONCLUSIONES
Perspectivas España 2021 es un informe realizado por KPMG con la colaboración de CEOE que recoge la opinión de más de 1.400 directivos y empresarios españoles sobre la situación económica actual y sus expectativas empresariales.
  • La COVID-19 dibuja un escenario complejo
  • Se espera que en 2021 comience la recuperación, aunque todavía no se alcanzarán los niveles de facturación previos a la pandemia 
  • En 2021, las empresas apostarán decididamente por la digitalización, que presenta un amplio margen de mejora y emprenderán operaciones corporativas para adaptarse a la nueva realidad en la que el impacto de la COVID-19 en la demanda se erige como principal riesgo
  • La eficiencia del gasto público es la principal demanda de las empresas al Gobierno y le piden incentivos fiscales a la administración y replantear el IRPF y el impuesto de sociedades
Igual que en el test de Rorschach el individuo identifica siluetas a partir de manchas de tinta, en el contexto incierto y complejo que ha dibujado la COVID-19, las empresas deberán identificar los riesgos que amenazan sus negocios y las oportunidades que impulsarán su recuperación y crecimiento.

 

ESCENARIO ECONÓMICO
En 2020 la economía española se derrumbó un 11%, la mayor caída que ha experimentado desde la Guerra Civil. El impacto de la COVID-19 ha asestado un duro golpe en la actividad empresarial, el empleo, el consumo y las cuentas nacionales. En 2021 comenzará la recuperación, que según los principales organismos será progresiva. El Gobierno confía en que el PIB nacional crezca un 9,8%, impulsado por los fondos del Plan de Recuperación Europeo, que desempeñarán un papel crucial en la transformación del tejido productivo para hacerlo más resiliente, verde y digital.

 

PERSPECTIVAS ECONÓMICAS
La actividad de las empresas sigue viéndose impactada por los efectos de la COVID-19. Esta realidad queda reflejada en la valoración que las compañías hacen de la situación económica actual, que se mantiene en línea con la que expresaban en las primeras semanas de la pandemia. No obstante, sus perspectivas para los próximos doce meses mejoran sensiblemente. Parece que la experiencia vivida desde marzo de 2020 invita a ser cautos.

PERSPECTIVAS EMPRESARIALES
En 2020, la COVID-19 ha supuesto un reto para las empresas españolas, que han tenido que adaptar sus previsiones iniciales de ventas, inversiones o plantilla para adaptarlas a un entorno incierto y cambiante. En 2021, las compañías nacionales esperan que comience la recuperación, aunque la mayoría no espera volver a los niveles de facturación previos a la pandemia antes de 2022. La inversión y la plantilla se mantienen estables y las perspectivas de internacionalización no experimentan grandes cambios con respecto a las planteadas antes de la pandemia.

 

ESTRATEGIA EMPRESARIAL
La COVID-19 ha obligado a las empresas a replantearse sus estrategias, en un primer momento, para garantizar la continuidad del negocio y su propia supervivencia y, posteriormente, para sentar las bases que permitan una rápida recuperación y un crecimiento sostenido cuando el virus remita. En la nueva realidad, las organizaciones pondrán el foco en avanzar en sus procesos de digitalización y mejora operativa, cuyo éxito está estrechamente ligado a las capacidades y habilidades de sus profesionales. Asimismo, buscarán la liquidez necesaria para mantenerse y crecer.
No cabe duda de que la pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de transformar el modelo productivo con el fin de hacerlo más resiliente frente a eventos disruptivos. Los fondos del Plan Europeo de Recuperación desempeñarán un papel fundamental en esa labor, impulsando una economía digital y verde, que responda a las demandas de la sociedad.

 

INFORMACIÓN CORPORATIVA
En los últimos años, las empresas españolas han imprimido una mayor transparencia a la información relativa a sus estados financieros. Han dado así respuesta a los criterios de los reguladores, cada vez más exigentes, y también a las demandas de sus grupos de interés, cada vez más conscientes del impacto que la actividad de las compañías tiene en la sociedad.

 

DESAFÍOS
La COVID-19 ha hecho aflorar nuevos desafíos para las empresas, algunos ya conocidos y otros nuevos, al menos para las generaciones nacidas después de la II Guerra Mundial. En primer lugar, la pandemia ha generado una emergencia sanitaria que ha obligado a implementar medidas para proteger la salud de los ciudadanos. Además, ha obligado a suspender la actividad de muchas empresas, afectadas por la paralización de las cadenas de suministro y las restricciones a la movilidad. También la demanda interna ha caído ya que la incertidumbre empuja a los consumidores a ser más cautos en sus gastos. A todo ello se suman los desafíos que traen consigo la digitalización, tanto en términos de seguridad como en capacitación de los empleados, y la mayor preocupación por el entorno de los ciudadanos. Todos estos desafíos constituyen riesgos para las empresas, que deberán evaluar su nivel de afectación y las posibles soluciones para mitigarlos.

POLÍTICA ECONÓMICA
La pandemia ha obligado al Gobierno a adoptar medidas excepcionales con las que ha intentado limitar el impacto negativo sobre el tejido productivo nacional. Los empresarios señalan mayoritariamente que estas medidas han tenido un efecto neutro en sus negocios.
Para los próximos doce meses, las compañías españolas demandan tanto a la administración central como a las autonómicas que pongan en marcha los mecanismos que garanticen que el gasto público sea eficiente. En materia fiscal, las empresas abogan por una reducción del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades y piden incentivos a la inversión y la competitividad. Asimismo, la mayoría otorga a los fondos europeos un papel importante en la recuperación, pero considera necesario combinarlos con políticas nacionales.

 

SOBRE ESTE INFORME
‘Perspectivas España’ es un informe que KPMG realiza desde 2009. En los últimos cinco años se ha elaborado en colaboración con CEOE. En esta edición han participado 1.400 empresarios y directivos de más de 25 sectores y de todas las comunidades autónomas. Las respuestas fueron recogidas a través de una encuesta online que se llevó a cabo entre noviembre de 2020 y enero de 2021. De los encuestados, un 43% son presidentes, directores generales o consejeros, y un 49%, directivos. El 34% de las compañías que han participado tiene más de 1.000 empleados, y un 39% factura más de 200 millones al año.

 

www.home.kpmg.es
www.ceoe.es